marcelino barsi


I'm the first spectator of my own work

I am the first spectator of my own work

 

 

A tantas existencias como la tuya y la mía me valgo de la palabra mal escrita y del pensamiento que difícilmente va de la cabeza a la mano y peor aun pasando por este citado que me ajena de todo lo propio hasta de mis pensamientos.

 

 Esto es esa goma que suavecito desdeña lo escrito: el jabón.

 

Tan ajeno como citar a Freud, Jung, Mircea-Eliade y demás sesudos disecadores de las motivaciones del subconsciente.

 

Cómo tratar de transmitir en palabras el efecto de una obra visual y sobre todo palabras que en su propia dificultad, con guiño de especificar,  supone hablar de verdades como si la palabra fuera la que da verdad a la obra, como si hubiéramos abandonado la eterna duda, nos olvidamos de la sorpresa, de lo entre dicho y de la contradicción como parte del sustento de una producción artística.

 

Me condeno al malentendido y a la contradicción.

 

 

El borrón, el error, la historia hecha de historias de respuestas y el miedo a las preguntas respuestas, porque ya están dadas, en ese hastío de llenar huecos, de explicar (inútil ahora tardío después) solo luces que amargamente iluminan los deseo de los otros por saber, por enterarse. Mostrando el otro, los otros y lo propio tuyo y mío, y lo que compartimos.

 Por callar preguntas unas propias y otras obligadas por circunstancias ajenas a lo suyo propio.

 Como diciendo que esta es la historia suya de el. Pero también mía.

Es la relación social lo tuyo y lo mió y el infra- mince que sin ser llevado en la presentación ultima dentro del espacio social de ahí viene, y solo se presenta como una cara- espejo de lo que  quieres ver.

He ahí la ambigüedad, y la molestia de la apagar los sucios chispazos de quereres de todos. Y tapar los huecos y lavar las heridas y los sueños porque estos se lavan en la oscura necesidad de interpretarlos racionalmente. Tapar esa noche infiel esa circunstancia ajena a lo que según es o me dijeron con opiniones al fin y al cabo.

La opinión sea cual fuere esta incorporando nuevos elementos al proceso creativo que se ha iniciado.

Exaltados nos aguardan los murmullos de las opiniones sobre todas las cosas y sobre ninguna en particular. Opiniones al fin y al cabo. Puntos de vista les llaman.

Como mirar las estrellas. Físicos y Astrónomos de todas partes y de todos tiempos interesados en el juego de la distancia y el movimiento. Lo lejano y ajeno para que la verdad sea que soy cáncer y hoy tal vez me toca ser feliz.  Tendré que consultar los alineamientos y tener preguntas para respuestas medianas. O si salir a caminar o no. Y encontrarme con ese mundo tan nuestro y tan ajeno y robarme lo que pueda. Y respirar y ser un Respirateur como en algún momento se declara Duchamp. Y también me baño.

 

Y para explicar estas relaciones me valgo de dos cosas.

No 1. de la ley momónica que dice:  “una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”

No.2 El “infra-mince” que manifiesta a la ley anteriormente dicha manteniendo un estrecho desliz casi imperceptible. Infra delicado.

 El humo del tabaco que me fumo se va con el olor de mi aliento y en mi boca se queda el aroma del cigarro.

Que tanto lava el jabón. Que tanto te desgasta y se desgasta en cotidiano.

Análisis de las ligas entre los más impresentables objetos, cualidades y actos.

En una esfera artística enfocada en las relaciones inter-humanas.  Y la ínter subjetividad y tu historia y la mía. Y una vez mas lo suyo de el y lo mió mió. Para hablar de lo nuestro.

Vaciar el espacio del cuerpo verdadero o volver verdadero el cuerpo. Abrir un supuesto para que el espectador lo ocupe y el sentido sea reactivado por cada uno.

¿Que sentido tiene bañarse todos los días?

 

El gusto del olvido.

Se busca existir al servicio de la trascendencia … y la limpieza: el olvido.

La obra eterna de la memoria fugaz. De la sociedad que respira y se baña sus dudas con preguntas olvidándose de que no se respira igual con el agua cayendo directo a la cara mientras uno se baña.

Y no te olvides de cerrar los ojos porque el jabón los arde.

 

Tal vez sea solo tratar de encontrar una forma tomando esta como un encuentro duradero. Robar  elementos separados para que estos se encuentren. Hacer un bloque de afecciones y percepciones ( deleuze y guattari). Hacerla de cupido en momentos de subjetividad con las flechas de experiencias en singular. Todo esto en un ambiente mundo donde se compone el set social.

 A mi mero antojo.

“La meta no es la obra sino la libertad de hacerla.”

Como retardar el tiempo o hacerlo ver. Si es una obra efímera pero trata de viajar lo mejor posible en el espacio-tiempo-circunstancia- historia o como se llame.

 Por eso es que aguarda en su caja aparador. Como taxonomía entomológica que procura detener el tiempo y las especies mientras las acaba en la fotografía de lo que ya no es mas que el recuerdo de los actos y los venideros encuentros.

Es inventar posibles encuentros.

Todo esto sin la razón-verdad.

“hay que reconocer que el movimiento dominante de la ciencia del s. XX, especialmente en matemáticas, física y cosmología, se ha alejado de las certezas para acercarse a los disfraces de los juegos”

O. B. Hardison, Jr.

Haciendo frente a la idea de la razón, el discurso y cualquier otra cosa que sustente mi obra cito una vez mas en mi cualidad de ladrón de cualquier cosa insignificante (una vez mas cuestionando los valores de lo dicho y lo decido) lo siguiente:

Apolodoro y un amigo de Apolodoro:

“antes andaba vacilante por uno y otro lado, y creyendo llevar una vida racional, era el hombre mas desgraciado de los hombres. Me imaginaba, como tu ahora, que en cualquier cosa debía uno ocuparse con preferencia a la filosofía.

-         vamos no te burles, y dime cuando tuvo lugar esa conversación.

Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.

 

Cuando la seriedad se tiñe de humor, adquiere un tono más bonito.

Jugar a la limpieza de la caza cortar el pasto. Jugar a entender el bien el mal. Es limpiarse las manos en el pantalón o en la servilleta. Y si dices groserías te lavo la boca con jabón.

 

En mi proceso no busco las pequeñas revoluciones del espacio social. Sino lo compartido.

No es solo por hacer algo específico.

Empanadas de crema, empanadas de piña, empanadas de atún, empanadas de jamón, empanadas hawaianas, empanadas árabes.

Es por el dejarme hacer ver lo que veo. Es hablar tan claro como pueda.

Tomando en cuenta que la ventana es menos clara que la pared.

Es el asalto desfigurado de la subjetiva percepción.

Es tratar de entender que vivimos el mismo mundo: el tuyo y el mío.

Es hablar del frío de zapatos rotos, no por la lluvia sino por la pena.

Y aún así no entiendo y del sonido de mis letras aléjate pronto.

Porque tal vez si sean pequeñas revoluciones del espacio social de lo que hablo, o del andar y el movimiento y la quietud.

No lo se.

lo cierto:

Soy el primer espectador de mi propia obra